domingo, 4 de diciembre de 2011

INTRODUCCIÓN A LA CONVIVENCIA ESCOLAR


¿Qué es la convivencia escolar y para qué sirve?

En primer instancia la convivencia significa el “con-vivir”, vivir con un otro, no el vivir explícitamente en el mismo espacio (hogar, casa) sino el poder compartir un espacio en el que dos o más personas interactúen, que tengan actividades en común, metas o propósitos similares, aquellos que están integrados al entorno o contexto en el que se está inmerso, además de respetar, tolerar y saber ser solidarios con aquellas otros individuos que forman parte de este ambiente educacional, no sólo en el caso de los docentes como instructores o guías de las reglas que se han de seguir en el ámbito escolar sino también de aquellos que son regidos por esas reglas y que deben cumplirlas; debido a ello todos los implicados en esta relación, son los mismos involucrados en ver que esta convivencia escolar se logre llevar a cabo de una manera correcta o positiva.

La convivencia escolar tiene como propósito mejorar la relación social y laboral en el centro educativo con todos los miembros que lo conforman y los que forman parte de la dinámica de trabajo, desde alumnos, padres, maestros, auxiliares, personal administrativo, administradores y directivos, cada uno de estos participantes cumple tanto con un rol como con una función en específica en el ambiente educativo.

El respeto a la diferencia y diversidad de pensamiento, opiniones, ideas y sentimientos es fundamental en el desarrollo de la buena convivencia escolar pues el contexto escolar es un mar de emociones, de expresiones tan contrarias y a la vez algunas tan comunes o iguales. Este respeto no va dirigido únicamente en los estudiantes pues la mala convivencia no sólo se da entre alumnos, también entre maestro con maestro, maestro con alumno o con cualquier otro de los participantes activos de la dinámica escolar.

La diversidad de pensamiento es lo que ha­­­ llevado en numerosas ocasiones a la aparición de problemas, pero a la vez esta misma diversidad es la que podría llevar a la resolución de los mismos, siempre y cuando se desarrolle por el mejor camino más “sano”, por un camino donde se logren metas y objetivos sin perjudicar a terceros, de esta forma se estaría aprendiendo a convivir para satisfacer el cumplimiento de metas. Este camino está dirigido por reglas y normas, que es verdad que son esenciales para un control o limitación de conductas agresivas o mejor dicho incorrectas para la institución, pero estas no deben ser aplicadas al grado que repriman la libertad de expresividad del sujeto sino al contrario, deben brindarle y sugerirle una autoconfianza que permita un mejor desenvolvimiento dentro de la institución sin olvidar que todo aquello que se practique dentro del ambiente escolar deberá estar dirigido a cumplir la función más importante de la comunidad escolar, la de integrar al individuo a la sociedad.

El ambiente escolar brinda las pautas que la sociedad le marca o exige en los individuos que pertenecerán a ella, las escuelas forman a los estudiantes con conocimientos que les servirán fuera de este contexto, es por ello que se debe procurar enseñar lo que va acorde al contexto social en el que se vive y no el de uno que se desconoce y más aún sin poder conocer la práctica en el marco social, de esta manera tampoco se pueden dejar de lado las otras influencias al individuo como la familia, la comunidad en la que vive y los miembros de la misma con los que convive.

La convivencia escolar toma rienda desde cuatro bases, una de ellas es el docente, quien tiene como deber transmitir al alumno los conocimientos y motivarlo a proseguir en el camino del aprendizaje manteniendo una postura de autoridad respetuosa, a la que deberá escuchar para aprender aquellos conocimientos prácticos que sean aplicables a su entorno. Para el alumno, deberá ser un sujeto dispuesto a aprender y aprehender los conocimientos necesarios para su integración como un ser activo en la sociedad, un ser productivo para la sociedad, mantener un espeto ante aquellas autoridades encargadas de dirigir la dinámica escolar, una sana convivencia escolar permitirá al individuo desenvolverse tal vez con mayor facilidad en el contexto escolar y fuera de él aplicando lo aprendido.


La correcta planificación curricular es fundamental para saber qué y cómo es que se va a enseñar al alumno, procurar información que pueda ser descontextualizada y empleada en ambientes diferentes incluso consigo mismo. El ambiente escolar debe estar libre de favoritismo y elitismo, permitiendo así a cualquiera poder participar, pudiendo ser de esta manera el alumno ser también el que enseña. Dentro de la convivencia escolar no sólo se toman en cuenta estos aspectos básicos pues también están implícitas las características propias de estos participantes y la manera en que se establecen las relaciones entre los mismos, haciendo uso de la comunicación por medio de valores, la comprensión de la importancia de una sana convivencia escolar entre otros objetivos afines.


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